Muchas personas creen que quemar incienso “purifica el alma”…o bien, que “ahuyenta” a los “malos espíritus”…. Si bien es cierto que en el pasado las sociedades china y japonesa usaron el incienso como parte integral de la adoración de las deidades hindúes y que tiene un uso importante en religiones como la budista , la católica ( para la adoración eucarística, en procesiones et c) no lo es menos que alrededor del incienso se han tejido una serie de leyendas, en cuanto a supuestas propiedades “mágicas” que poco o nada tienen que ver con la realidad.Incienso 7 Desde un punto de vista estrictamente profesional y teniendo en cuenta que los aromas en sí, todos, desde la antigüedad, tienen efectos beneficiosos para nuestros sentidos, queremos comentar algunos puntos de interés, para todos aquellos a quienes nos gusta quemar incienso aunque sea, por el simple hecho de perfumar una estancia. Los riesgos del uso indiscriminado e inadecuado de los “Inciensos” Hoy por hoy, y como consecuencia de las desafortunada crisis, y amparándose bajo la calificación de “artesanía”, muchas personas se han dedicado a fabricar barritas o conos de incienso. El incienso, ni es un juguete, ni es una simple opción para aromatizar… existen muchas e infinitas clases de inciensos, pero no todos cumplen con las normativas implícitas de salubridad. Si nos paramos a analizar, o simplemente a indagar sobre incienso, al cual se le atribuyen propiedades “esotéricas y / o curativas”, en cualquier buscador de Internet, podemos encontrar “soluciones” como las siguientes: “Si os preocupa el humo negro, tranquilos que estáis limpiando bien ” “Si el humo es negro indica que se está empezando a remover la energía negativa del deseo….” “Para saber si te han echado mal de ojo!! Un método es encender una varilla de incienso y si el humo que desprende sale negro es síntoma de ello” Y así sucesivamente. Sin entrar en las creencias, supersticiones, ritos que cada persona pueda tener y las cuales no vamos a valorar, pues se trata de opciones personales , si vamos a intentar clarificar un poco el significado del ” color ” de los humos producidos por la combustión de una barra de incienso y que desde luego poco tiene que ver con el mal de ojo, la limpieza o la “energía negativa”. Históricamente, el incienso que se ha utilizado en cada lugar se ha compuesto de diferentes elementos: resinas y maderas sobre todo. Se ha usado desde resina de árboles de la familia de la Boswellia, hasta resina de cedro del Líbano Cedrus libani hasta sabina real (Juniperus lycia o Juniperus thurifera) proveniente de África, que por poseer trementina exhala un agradable perfume. La obtención de la gomorresina del incienso se realiza haciendo una incisión en los troncos de los árboles de la Boswellia, de esta manera la resina fluye, se seca al contacto con el aire y se forman entonces pequeños granos redondeados de una coloración amarilla pálida y opaca, de textura quebradiza y cuyo diámetro no pasa de los 2 cm. Cuando los granos entran en contacto con el fuego se derriten, exhalando así su exquisito aroma. El incienso pertenece al género botánico Boswellia; así, tenemos en China el uso de Boswellia sacra, en Abisinia, Boswellia papirifera, en la India, Boswelia serrata, y en Oriente Medio y África del Norte, Boswelia carterii. Estamos pues ante una mezclas complejas de productos orgánicos e inorgánicos de muy distinta naturaleza en función del origen , proporciones y tipología dependiendo del modo de fabricación e ingredientes puestos en juego en la obtención del incienso. ¿ Que es el humo en realidad? Nos ha parecido oportuno introducir una definición clara de la palabra humo pues no todo el mundo conoce lo que es en realidad, aunque todos lo hayamos visto muchas veces en nuestra vida. El humo es una suspensión de partículas de muy distinta naturaleza en el aire resultado de la combustión incompleta de un combustible. Si la combustión es completa ( alta temperatura) se generan muy pocos humos ya que únicamente se produce vapor de agua, dióxido de carbono y otros gases , en muchísima menor cuantía. Esto es así porque tanto el vapor de agua como el dióxido de carbono producidos son incoloros. El humo “Blanco” El humo de color blanco producto de la mezcla del vapor de agua mas otros compuestos volatilizados y otros cuya combustión ha sido parcial , por lo tanto estamos ante una emulsión aérea de composición muy compleja, es un efecto típico de la combustión de elementos vegetales, aunque no siempre tiene por que producirse como consecuencia de la combustión de uno de ellos. En lineas generales se puede afirmar que el humo blanco es tóxico por inhalación , aunque sus efectos pueden no ser inmediatos pues generalmente se requiere una exposición prolongada al mismo. Es importante destacar que cualquier clase de humo puede contener compuestos carcinógenos en cantidad variable y por lo tanto provocar cáncer después a largo plazo. Por eso se recomienda no usar estufas o calderas dentro de hogares, ya que pueden tener alguna rasgadura . Puede ser peligroso e implicar riesgo de asfixia cuando su concentración es elevada. El humo blanco es también característico de la combustión del tabaco. Como información adicional, indicaremos que un cigarrillo tipo está compuesto de tabaco, papel y hasta 599 aditivos. Al quemar un cigarrillo se crean más de 4000 compuestos químicos en dicho ” humo blanco” muchos de los cuales pueden llegar a ser carcinógenos. El humo “Negro” Si el color del humo es NEGRO, estamos entonces ante una combustión muy deficiente e incompleta, y tendremos además de todo lo mencionado anteriormente muchas partículas de carbono en suspensión y multitud de compuestos de muy distinta composición. Suele ser también indicativo de la presencia de polímeros sintéticos como determinados tipos de plástico o resinas caucho etc. Es sumamente peligroso por su elevada toxicidad y puede matar en muy poco tiempo si la concentración es elevada. La combustión del Incienso : Como sabemos, para la obtención del aroma característico del incienso, es necesario que este arda. Anteriormente comentábamos que el incienso es una mezcla de muy distintas sustancias, que puede tener distintas formas, por ejemplo de varillas, polvo , esquirlas o cualesquiera,. Esta mezcla ARDE cuando se le aplica suficiente calor por mediación de una llama , produciéndose una reacción química de COMBUSTIÓN entre los distintos componentes de la mezcla y el oxígeno del aire. Dicha combustión es extensa y rápida al inicio y con presencia de llama y abundante humo que puede suele ser de color blanco, gris o en algunos casos casi negro , para pasar a una combustión posterior controlada ( sin llama) y con mucha menor cantidad de humo. A partir de aquí ocurren una serie de transformaciones en la zona de la varilla o esquirla que está ardiendo y sus proximidades. En la zona próxima a la brasa y por efecto del calor de la misma, se va a producir la sublimación-evaporación de un numero indeterminado de compuestos químicos , entre los cuales pueden estar por ejemplo los responsables del aroma(s) del incienso que se trate. Si nos situamos en la brasa propiamente dicha, que es donde ocurre la verdadera combustión y por tanto las distintas reacciones químicas entre el oxigeno del aire y los compuestos constituyentes del incienso, se nos va a producir invariablemente dióxido de carbono + agua + una cantidad variable de monóxido de carbono ( muy tóxico y peligroso) + eventualmente óxidos de nitrógeno y de azufre + otros compuestos . Por lo tanto la conclusión es clara. La presencia de ” humo negro ” nada tiene que ver con energías, males de ojo o cualquier otra ocurrencia, sino con una combustión deficiente, producto de la mala calidad de dicho incienso por lo que debe ser desechado de manera inmediata. Así pues, y como regla general cuanto menor sea la cantidad de humo producido por un incienso y cuanto mas claro sea este , de mejor calidad será. Por el contrario cuando el humo es negro, es señal inequívoca de mala combustión y por lo tanto su uso no es aconsejable. Si cuando está ardiendo un incienso, situamos una servilleta extendida a modo de filtro sobre el humo a una distancia prudencial de unos 8 – 10 cm y tras unos minutos de exposición, observamos manchas de color negro o círculos de dicho color, estamos ante inciensos de baja calidad, que es mejor no usar. Un buen incienso no debe producir NUNCA humos negros. Precauciones Adicionales al quemar incienso. ( y cualquier otra cosa ) en espacios cerrados. Además de la calidad intrínseca del mismo, debemos de utilizarlo siempre en lugares con buena ventilación. Si las condiciones climatológicas son adversas ( frío) , es conveniente proceder a ventilar las habitaciones de manera programada. Ante cualquier síntoma como dificultad respiratoria, escozor de ojos, mareos , tos et c, apague inmediatamente la fuente de humo, y salga al exterior. Hecho esto proceda a ventilar la habitación durante un buen rato. Una vez más el uso de este tipo de productos , requiere del empleo de nuestro sentido común…que como ya sabemos por desgracia es el menos común de los sentidos. No conviene tampoco alarmar sobre el humo en si mismo, ya que el ser humano lleva haciendo hogueras desde tiempo inmemorial , y utilizándolas para cocinar los alimentos. Todo en su justa medida , ni alarmismo ni relajación, simplemente precaución. Y sobre todo nunca haremos bastante hincapié en el hecho de que SIEMPRE DEBEN MANTENERSE ESTE TIPO DE PRODUCTOS LEJOS DEL ALCANCE DE LOS NIÑOS. Otros consejos y valoraciones útiles El incienso no ha de ser visto solamente como un medio para aromatizar una estancia, pese a que es su función principal. Hay que tener en cuenta una serie de premisas, muy importantes a la hora de adquirir un perfume para nuestro hogar, puesto que, además de identificarnos y personalizarlos ante los demás con un aroma concreto, es muy importante que este aroma sea absolutamente inocuo para nuestra salud. Si bien es cierto que un aroma nos ayuda a relajarnos y a “soñar despiertos”, este aspecto no debe separarnos de la realidad, por mucho que no atraiga un aroma en concreto. Más allá de un mero interés comercial, desde Fanalia queremos que todos nuestros clientes, amigos, y también todos aquellos interesados en el mundo de los aromas para el hogar, tengan la máxima información sobre cómo deben elegir adecuadamente las fragancias que, sin duda alguna, les identificará a ellos mismos, transmitiendo a la par un carácter propio ante los demás. Nuestros inciensos, sin excepción, son producidos de manera artesanal por personal experto, mediante el empleo de raíces, hierbas y resinas de origen natural realizando sobre ellos el debido control de calidad de los humos para su tranquilidad. La política general de Fanalia es suministrar productos de alta calidad tanto en diseño como en características físico químicas, y esta calidad, lógicamente tiene un precio, cuestión que sin duda saben apreciar nuestros clientes y amigos.

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El río Ganges luye por las llanuras gangáticas del norte de la India hacia Bangladesh, desde su nacimiento en los Himalayas occidentales, en la región política india de Uttarakhand. Culmina un largo viaje de 2.510 kilómetros hasta llegar al delta de Sundarbans, en la bahía de Bengala. Durante mucho tiempo ha sido considerado un río sagrado por los hindúes, y ha sido objeto de culto, entendido como una encarnación de la diosa Ganga. Para los hindúes, el río Ganges personifica a Ganga, diosa de la purificación. El mito dice que en un inicio fluía sólo por el cielo, pero el rey Bhagarathi lo hizo bajar a la Tierra para lavar las cenizas de sus antepasados. A fin de suavizar su caída, que habría aniquilado a la población terrestre, se derramó primero sobre la cabeza del dios Shiva, y goteó sobre la Tierra desde sus ensortijados cabellos. Esperando obtener la redención bebiendo sus aguas o bañándose en ellas, los peregrinos —algunos enfermos o agonizantes— realizan largos y extenuantes viajes hasta el Ganges. La fe en las propiedades purificaderas del río procede del refrescante poder de sus aguas. Muchas costumbres hindúes se basan en la convicción de que el poder es caliente y que, si éste es malo, puede contrarrestarse con la frescura del agua. Los hindúes creen también que, si son cremados a orillas del río y sus cenizas se dispersan en él, su alma será librada del ciclo de la reencarnación y accederá al paraíso, o Nirvana. Las animadas aguas del río Ganges (aunque en ese tramo se conoce como Bhagarathi) surgen a la luz del sol enGomuhk, o “Boca de vaca”, remota cueva helada al pie de los Himalaya. Esta impetuosa corriente fluye por una cañada en las colinas Garhwal, pasa entre majestuosos pinos, cedros fragantes y sensuales rododendros hasta llegar a la ciudad de Devaprayag. Bajo encumbrados riscos, las aguas turbulentas del Bhagarathi se unen al tranquilo río Alaknanda para convertirse en el Ganges, que fluye por la ciudad de Haridwar, lugar sagrado del río. Cada primavera, más de 100.000 hindúes celebran allí el nacimiento de la Madre Ganges. Hacen minúsculas barcas de hojas, rellenas de pétalos de caléndulas remojados en ghi (manteca clarificada), las encienden y las echan a navegar. De Haridwar, el Ganges sigue su viaje al este hacia Allahabad y en un corto tramo se une con el río Yamuna(Jumna). Los hindúes también consideran sagrado a Sangumi, el punto en que los ríos se encuentran, y cada año desarrollan un colorido festival. Con música de flauta y corneta, los sadhus, o santos nómadas, recorren las calles en elefantes y camellos lujosamente adornados con plumas y vistosas telas. Libertad eterna La ciudad sagrada de Varanasi (Henares) ejerce una atracción magnética sobre los hindúes; morir y ser cremado allí garantiza la moksha, o liberación, que pone fin al ciclo de la reencarnación. Al despuntar el alba, miles de hindúes se arremolinan en las orillas para efectuar sus abluciones rituales en las aguas santas del río. Algunos peregrinos se sumergen hasta los hombros en las ghats (escaleras que descienden a la corriente), mientras otros sólo permiten que el agua cubra sus pies. Ataviadas con brillantes y coloridos saris, las mujeres hindúes hacen ofrenda de alimentos y lanzan al aire caléndulas y lotos rosa uniendo las manos para formar un cuenco, bebiendo agua y luego guardan parte del líquido en envases que llevan al templo, donde realizan sus puja, o prácticas religiosas Varanasi, antes conocida como Benarés, es la ciudad más sagrada del Ganges y la más antigua de la India. En ese lugar el río atraviesa, a lo largo de 3 Km., las famosas ghats (escaleras para descender al agua) que flanquean sus márgenes. Los peregrinos ancianos y enfermos anhelan morir aquí, donde la Madre Ganges libera al alma de la eterna rueda de la vida, el interminable ciclo de nacimiento, muerte y resurrección. Los cuerpos de los muertos se incineran en la célebre ghat de Manikarnika sobre piras de neem, o sándalo; los doms, servidores hereditarios del campo de cremación, las vigilan día y noche. Cuando cae la oscuridad, hindúes santos entonan antiguos cánticos sobre las riberas. Justo bajo Patna, el río vuelve a encaminarse al sur y recupera el nombre de Bhagarathicerca de la barrera de Farakka, en el ápice del delta. El brazo este corre por Bangladesh aún con el nombre de Ganges, pero el brazo oeste cambia su nombre por el de Hugli; este tramo es famoso por las dificultades que presenta a los navegantes: muchos han muerto ahogados en él. A lo largo de 80 Km. a cada lado del Hugli, al que también consideran sagrado, se extiende Calcuta, la ciudad más grande de la India, y sus pueblos aledaños. La gran corriente llega por fin al Golfo de Bengala, donde se dispersa en las múltiples desembocaduras del delta y en los pantanos de Sundarbarns. El Ganges, que mide 2.500 Km., no es uno de los ríos más largos del mundo —el Nilo y el Amazonas duplican su longitud y la rebasan—, pero ninguna extensión fluvial ha sido más venerada o ha dado vida a tantos sueños. Encendió la imaginación de Virgilio y Ovidio, poetas de la Antigüedad latina. Dante Alighieri, el poeta florentino medieval, lo admiró, mientras que el guerrero y caudillo Alejandro Magno lo consideraba la frontera del universo, el límite entre la vida del cuerpo y la vida del alma. El inglés sir John Mandeville, considerado en el medievo como gran viajero (aunque muchas de sus historias se referían a lugares fantásticos), escribió en sus Viajes, publicados en 1356, que el Ganges manaba del Paraíso y que sus guijarros se mezclaban con oro. Para los hindúes, al menos, el río ofrece la oportunidad de alcanzar la felicidad eterna. Los hindúes ocupan las riberas del Ganges en Haridwar durante la fiesta de Maha Kurnbh Mela, celebrada cada 12 años para conmemorar el nacimiento de la diosa Ganga. En 1986, 4 millones de peregrinos se congregaron allí para bañarse. EL FUEGO SAGRADO En Varanasi, el oficio de la cremación es regido por los doms, grupo de 400 vigilantes del fuego sagrado con el que se encienden las piras funerarias. Las personas que desean incinerar los restos de sus familiares deben pagar a los doms y comprar la leña y e incienso necesarios. Mucha gente no puede costear la leña, cada vez más escasa y cara en la India. En 1989, en una de las ghats de remoción de la ciudad, se instaló un rematarlo eléctrico para que los pobres pudieran incinerar a sus muertos sin usar leña. Los doms se opusieron, conscientes de que su lucrativo monopolio se veía amenazado y, además, preocupados por la estricta observancia de as escrituras hindúes. A pesar de la nueva tecnología los cadáveres de los fieles aún se incineran en las riberas del Ganges, una de las ceremonias más antiguas y conmovedoras del mundo. Antes de ser colocados en la pira, los cuerpos se sumergen en e río en ocasiones hay media docena de lasas encendidas al mismo tiempo.

A pesar de estar muy contaminada, el agua del majestuoso río Ganges es para los hindúes el agua más sagrada del mundo, capaz de limpiar los pecados del alma de los devotos y, al morir, de liberarla del penoso ciclo

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Hay algo muy interesante que sucede con el bambú japonés y que nos enseña una importante lección. Cuando un cultivador planta una semilla de este árbol, el bambú no crece inmediatamente por más que se riegue y se abone regularmente. De hecho, el bambú japonés no sale a la superficie durante los primeros siete años. Un cultivador inexperto pensaría que la semilla es infértil, pero sorprendentemente, luego de transcurridos estos siete años el bambú crece más de treinta metros en solamente seis semanas. ¿Cuanto podríamos decir que tardó realmente en crecer el bambú? ¿seis semanas? ¿o siete años y seis semanas? Sería más correcto decir que tardó siete años y seis semanas. ¿Porqué? Porque durante los primeros siete años el bambú se dedica a desarrollar y fortalecer las raíces, las cuales van a ser las que luego de estos siete años pueda crecer tanto en solamente seis semanas. Además, si en algún punto en esos primeros siete años dejamos de regarlo o cuidarlo, el bambú muere. Este cuento es similar a lo que nos pasa muchas veces en la vida. En general nos apresuramos y nos ponemos ansiosos si no logramos inmediatamente un objetivo. Muchas de nuestras metas, especialmente las más ambiciosas requieren tiempo y dedicación. También requieren que creemos nuevos hábitos, lo cual también puede llevarnos tiempo. Muchas veces cuando no logramos inmediatamente nuestros objetivos, nos desanimamos y hasta lo abandonamos creyendo que no es para nosotros, que no lo merecemos, o cualquier otro pensamiento limitante similar. Imagina un cultivador que deja de regar el bambú japonés a los seis años y once meses. El mismo va a morir cuando se encuentra muy cerca de salir a la superficie. Un poco más de paciencia y perseverancia hubiera producido muchos frutos en poco tiempo. Así como el bambú requiere perseverancia, lo mismo ocurre en la vida. A veces no vemos resultados por mucho tiempo, pero si nos mantenemos perseverantes, realizando acciones cada día que nos lleven a nuestro objetivo, tarde o temprano un resultado se va a manifestar, y cuando esto ocurra es probable que veamos todos los frutos de nuestro esfuerzo juntos. Te invito a que pienses en cuales son tus objetivos más ambiciosos, aquellos que siempre soñaste con lograr, y que evalúes las acciones que estás emprendiendo día a día. Y que pienses que si los resultados no se manifiestan inmediatamente es porque estás creando las “raíces” internas que van a permitir que este objetivo crezca y salga a la luz. No dejes de realizar cinco acciones diarias que te acerquen a tu objetivo. Si no lo haces es como si dejaras de regar tu bambú. Si esto ocurre tu objetivo va a morir. Solamente a través de acciones vamos a llegar a lograr nuestra meta.

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