7 años en el Tibet en una novela de Heinrich Harrer. El libro original  tiene 2 grandes partes diferenciadas: antes de llegar al Tíbet y la 2 parte que son los 7 años que Harrer vivió en Tíbet, la primera parte entraría en la categoría literaria de “novela de aventura” , la segunda parte sorprende al lector al entrar en un terreno muy personal y mostrarnos el lado intimo y espiritual de un hombre que a través del budismo cambio los objetivos y todos los planteamientos de su vida, 7 años, no tiene desperdicio, está lleno de acción suspense hasta llegar al Tíbet desde allí se vuelve una lectura cargada de buenas respuestas, debido a las excepcionales circunstancias que le toco vivir a Harrer, la guerra, su paternidad, el Tíbet, un libro que vale muy la pena, leer fue uno de mis libros de cabecera que debí leer varias veces antes de cumplir mis veinte años.

Poco antes del inicio de la segunda guerra mundial Harrer consiguió la financiación para una expedición de montaña para subir la cumbre del Nanga Parbat, a pesar de ser Harrer Austriaco, la financiación provino de Alemania que por aquellos entonces estaba muy interesaba en ser la primera nación del mundo en escalar una cumbre de más de 8.000 metros de altura.

Ya en la estación de tren, lugar de inicio del viaje a la India, donde llega acompañado de su esposa, que ve como muy irresponsable que Harrer se ausente por un espacio mínimo de 5 meses cuando a ella le quedan menos de 3 para dar a luz a un hijo de ambos, Harrer aún no habrá llegado al campamento base del Nanga Parbat cuando ella será madre, más que una despedida entre ambos, es un anticipo de una futura ruptura.

Escalar una montaña tan alta es una labor de equipo, gente que coloca cuerdas fijas, campos a diferentes alturas que se tienen que aprovisionar de alimentos y material de montaña,  Harrer constata que todos los expedicionarios no han hecho nunca montaña, él es el único que abre camino y el resto por ser principiantes solo consiguen entorpecer y retrasar la marcha, avanzan muy despacio, un día al bajar al campo base, se encuentran con la visita de militares ingleses (en esta época India estaba bajo el protectorado Británico). Los Militares les anuncian que Inglaterra ha declarado la guerra a Alemania y por lo tanto los súbditos Alemanes en tierras británicas son prisioneros de guerra.

Los arrestan y los conducen a asentamientos militares en Dehra Dun muy cerca de las fronteras de India con Nepal. Harrer se escapa de todos los campamentos militares, cada vez que lo hace lo trasladan a prisiones más seguras, bate un récord escapándose 7 veces, la ultima vez que es cuando consigue que no lo arresten los soldados ya después de estar libre, están en un campo militar al norte de Calcutta y por lo tanto tienen cerca la frontera del Tibet.

El tenia mapas de cualquier lugar que tuviera montañas y sabia de debian llegar a la capital Lhasa para escapar realmente y para ello tenían que atravesar el altiplano Tibetano que son como casi 300 Kilomentos llanos a mas de 6 mil metros de altura con unas temperaturas de muchos grados bajo cero, esta era la verdadera dificultad, teniendo en cuenta que no dsiponian de dinero y tenian que cargar provisiones de alimentos para una marcha que duraría más de un mes.

Despues de haber hecho todo tipo de fugas (excavaciones de tuneles) saltar de un coche en marcha, escalar muros, la ultima fuga fue la más elegante salieron por la puerta principal del campo que un soldado indio muy amablemente les abrió, vestidos de oficiales ingleses, no pudieron conseguir provisiones, pero tenían que alejarse de aquella zona, pues los soldados indios los buscarían tan pronto como se supiera de su fuga.

Estaban en la ciudad India de Darjeeling aún muy lejos del Tibet, moverse por la ciudad que era muy pequeña era muy peligroso, Harrer era muy rubio y por lo tanto destacaba entre una población en la que todos son morenos, para ello debió aprender las habilidades de hacerse un turbante y siempre llevar el rostro cubierto pues también su piel era muy blanca, solo se veían obligados a permanecer en Darjeeling al objeto de conseguir provisiones y después de ello, partir a campo a través adentrarse en Sikkim y alcanzar cuanto antes territorio tibetano.

Solo podían comerciar con objetos personales pues no tenían rupias que es la moneda local, mal vendieron sus relojes, compraron mucho muesli, galletas y cereales tostados, todos ello comida que no se tenia que cocinar, tampoco podían costearse un fogón, tenían comida para menos de 15 días y la marcha calculaban que duraría algo más que un mes .

Antes de la evasión del campo de Darjeeling (India) Harrer recibió una carta de su esposa, era una carta muy gruesa, al abrirla encontró los papeles de divorcio, también se adjuntada una escueta nota diciéndole que le remitiera los papeles debidamente firmados y que había tenido un niño que llamaba papa a su actual pareja con la cual una vez formalizado el divorcio se pensaba casar, el niño, Rolph Harrer y ya tenia 2 años, cuando fuera algo más mayor le contarían que su padre se habia perdido en el himalaya y que muy probablemente estuviera muerto.

Estaban a 68 km del limite fronterizo Indio,  los limites de Birmana estaban a cientos de millas, estaban obligados a salir de India y solo el tibet y Nepal estaban cerca y eran accesibles,  los pasos de montaña para penetrar en Nepal eran muy elevados y por ello era un país inaccesible. Por aquellos entonces el Tibet estaba cerrado al exterior, no se podía entrar en Tibet de aquí que a la capital Lhasa se le llamara la ciudad prohibida.

A partir del día tercero de caminata ya estaban en las montañas, pero aún en suelo indio, a los 7 días Harrer calculo que ya faltaba poco para ver una cima que después de cruzar sus aristas ya estarían con seguridad en territorio tibetano, durmieron cerca de un collado, ya apenas les quedaba comida, al despertar tenían  el pico de Nathu-La a la vista, La cara sur del Nathu-La pertenecía a India y la cara norte al Tibet, sus aristas al este de la cima, eran bajas y con seguridad las podrían atravesar y ya estarían fuera del peligro de que los británicos de la India los volvieran a encarcelar

Rumbo a la parte más baja de la aristas del Nathu-La,  consiguieron atravesar por un paso que según los mapas estaba a 4,500 metros de altura, con plena seguridad estaban ya en el país de las nieves eternas, ahora el problema era la comida, les quedaba lo justo, y solo eran galletas rotas, pero lo importante es que ya no estaban en India

 

Mañana continuará, en caso de que dejeis notas y el art. tenga un seguimiento y suscite interes por parte de los seguidores de está pagina. gracias por vuestro comentarios.