Link a la primera parte de este Articulo:7 años en el Tíbet (análisis budista de la película)

Ya en territorio tibetano se cruzaron con muchos nómadas que conducían manadas de Yaks, desde lejos les increpaban diciéndoles que se marcharan, que los extranjeros no podían estar en el Tíbet, dos hombres muy bien vestidos llegaron montados en mulas y les dijeron que tenían que abandonar el país, eran hombres cultos, no hablaban bien ingles, pero si habían aprendido las palabras necesarias para decirles que los escoltarían hasta la frontera India, llevaban en su mano una fusta que Harrer les arrebato azuzando a las mulas, que huyeron desbocadas con los dos tibetanos que los querían expulsar.

Harrer era un hombre muy arrogante, muy seguro de si mismo, que solía mirar a la gente por encima del hombro, extremadamente reservado, cualquier cosa que le pudiera preocupar nunca la comentaría con terceros y jamás reconocería tener preocupaciones, sentir temor, más al contrario seria del tipo de personas que contra más adversa sea una situación más se esforzará en dar la apariencia de normalidad y todo aquello que ocurre a él no le afecta. Jamás reconocerá haber cometido error alguno, y no creo que en su vida se hubiera disculpado nunca con nadie.

El hambre les hizo descender y buscar tierras más bajas de altura, hacia ya días que no habían comido, al empezar a buscar valles bajos y descender el verde empezó a dominar, estaban tan altos, que todo era blanco de nieves no habia ni árboles, divisaron desde las alturas varios poblados y pusieron rumbó a ellos, al entrar en la aldea les aplaudían de una manera hostil, Peter el compañero de Harrer le contó que los Tibetanos creen que dando sonoras palmas ahuyentan el mal, pronto se les acerco un hombre y hablando en ingles les dijo que tenían que ir a ver al Karpoon que era la máxima autoridad en la aldea, ellos solo repetían que querían comer

Mientras esperaban que llegará el Karpoon, este hombre leia unos grandes murales manuscritos, era el testamento del 13 avo Dalai Lama, el hombre creía que el testamento era una profecía y en ellos se decia: “Puede ocurrir que religión y gobierno sean atacados por fuerzas externas, moriaran monjes y se destruirán monasterios, las tierras tibetanas serán confiscadas, el Dalai Lama y todos los defensores de la fe desaparecerán y no quedará ni su nombre, cuando acabo de leer les pregunto si ahora podian entender porque no querían extranjeros en el Tíbet.

A los pocos llegó el Karpoon, tanto Peter como Harrer se querian literalmente morir al ver quien era, era el hombre que les invito a escoltarlos a la frontera y que ellos azuzaron a su mula con una fusta, se disculparon por el suceso. El Karpoon les invito a comer, pero al día siguiente les pondrían una escolta que los llevaría de vuelta a la India.

Al dia de ir escoltados de regreso, burlaron a los escoltas y se libraron de ellos, en su huida Peter vio dentro de la mochila de Harrer dos relojes y un anillo de oro, fue Peter quien vendió su reloj para comprar víveres al emprender la macha hacia el Tíbet, Peter sintió mucho desprenderse de un reloj, tenia un alto significado sentimental para él, su padre se lo regalo, en el reverso del reloj habia una inscripción que ponía:  A mi hijo Peter por su valentía en la ascensión al Mont Blanc.

Peter entró en cólera, al ver que había mentido diciendo que él no tenía nada de valor que vender, lo habia pillado in fraganti mintiendo y él encima se jactaba y se burlaba, Peter le dijo que cualquiera en su lugar se disculparía, Harrer elevó el tomo de su burla imitando la voz de Peter y repitiendo sus palabras a las que hacia sonar como el discurso de una persona retrograda. Peter le dijo que no lo aguantaba más  y lo dejo, Peter continuaría su viaje solo, separado de él. A los pocos Harrer corrió hasta alcanzar a Peter y le pidió disculpas ofreciendole como regalo el anillo de oro, leyéndole que también detrás de su reloj habia una inscripción. “Para Heinrich Harrer por su ascensión a la cara norte del Eiger” firmado por la federación Suiza de alpinismo, la cara Norte del Eiger es una de las escaladas mas dificiles del mundo, el Mont Blanc es solo una montaña de 4000 metros de altura.

Probablemente era la primera vez en la vida de Heinrich Harrer que se disculpaba ante alguien, no podían separarse, se necesitaban ambos, pero Peter no hubiera cedido si Harrer no se hubiera disculpado, Peter se negó a aceptar el anillo de oro de Harrer que probablemente era la alianza con la cual se casó. Antes de este suceso Harrer en el ascenso del Nanga Parbat trataba a Peter con superioridad, en los campos de detención Indios, Harrer no le dirigía la palabra si no era estrictamente necesario.

Aquella noche bajo la luz de las estrellas, Harrer le contó a Peter que tenia un hijo al cual no conocía y que su mujer le habia pedido el divorcio, de alguna manera sin decirlo le comunicó que su arrogancia y orgullo no podía tolerar que todo el mundo quisiera poner distancia con él. Harrer no había tenido nunca ni sabía lo que era un amigo. Harrer le contó que su esposa le diría al niño que su padre probablemente habría muerto en el Himalaya, Harrer expreso en este aspecto estar de acuerdo con su esposa, mejor un padre muerto, que un mal padre, Peter le aconsejo que escribiera una carta a su hijo.

Llegaron al altiplano eran 300 Km de temperaturas gélidas, no tenían sacos de dormir, y sus ropas de abrigo eran simples harapos, pero si tenían una pequeña tienda de campaña, una noche fueron asaltados por nómadas tibetanos que estaban convencidos de que ellos al ser extranjeros tendrían objetos de valor, los ataron y amordazaron, Harrer logro liberarse de las cuerdas de sus muñecas cargo a Peter amordazado a su hombro subió a un caballo y huyo de los bandidos, el caballo les venia muy bien pero era una cuestión de supervivencia tuvieron que sacrificarlo para poder comer, gracias al caballo lograron atravesar el altiplano.

Peter tenia congelaciones en los dedos de los pies que estaban negros, Harrer lo curaba y le cedió sus zapatos y en ocasiones tuvo que cargarlo en su espalda, Peter apenas hablaba y todo le daba igual Heinrich Harrer se comporto y andando en calcetines lo cargo y sin duda le salvo la vida.

Vieron a unos peregrinos que eran muy numerosos que caminaban un paso y extendian todo el su cuerpo al suelo (los tibetanos creen que hacer grandes caminatas a mucha altura y haciendo un paso si otro no, y una genuflexión cada dos pasos limpian su karma) los peregrinos se dirigían a Lhasa, les iba perfecto se unirían a ellos y así llegarían camuflados a la ciudad prohibida y conseguirían con un poco de suerte burlar a los guardias que custodiaban la entrada en la ciudad.

El joven 14 avo Dalai Lama que no es otro que al actual Dalai que tiene en estos momentos 84 años estaba en la parte más alta de los tejados del Potala, divisando con un telescopio a la caravana humana que se acercaban a las puertas de la ciudad, un hombre destacaba entre aquella masa humana de gente, tenia el pelo amarillo. el joven Dalai no podia dejar de mirarlo, nunca habia visto a alguien rubio, no había palabra en Tibetano para rubio de manera que él lo llamaba pelo amarillo.

La travesía desde la India hasta la llegada a las puertas de Lhasa había durado dos meses, hoy llegaban a la ciudad prohibida de Lhasa, un lugar tan inaccesible como La Meca, su atractivo radica en que está cerrada a los forasteros, mientras experimentaba nervios al ver a dos monjes custodiando las puertas de entrada, se tapaba con sus harapos y junto a Peter franqueban y entraban en la ciudad que era el hogar del Dalai Lama.

Como siempre estaban hambrientos, intentaron robar la comida a un perro, cuando la dueña del perro lo vió, alzo la voz, pronto llego un tibetano muy bien vestido y les ofreció la hospitalidad de su casa, estaban invitados a comer, el hombre se llamaba Kungo Tsarong y formaba parte de la junta del gobierno regente que ostenta el poder politico mientras los Dalai Lama son niños y no han alcanzado la entronización y han sido declarados oficialmente la reencarnación del Avalokistesvara el Buda de la compasión y por lo tanto Dalai Lama, Tsarong pidió permiso a la junta de gobierno para que los extranjeros pudieran permanecer en Lhasa, se le concedió.

A partir de este momento se habia acabado la clandestinidad, podian andar por la calle a cara descubierta y todo el mundo los saludaba amablemente, eran los invitados de la Lhasa. La Casa de Kungo Tsarong era muy grande, de manera que tenian una nave solo para ellos dos, la madre de Tsarong los trataba como si fueran sus hijos y ya empezaba a bromear con ellos en ingles, un día se presento una chica que el sastre de la ciudad, venia con un catalogo de ropa, era patrones de todo tipo de ropa, les pidió que eligieran los modelos que quisieran y ella los reproduciría, era un regalo de alguien cercano al gobierno que les quería obsequiar con nuevos vestidos, con placer aceptaron, la chica les dijo que se sacaran la ropa, pues tenia que tomarles medidas, es obvio que hay que sacarse la ropa en el Tíbet, debido al frió, dificulta saber las medidas exactas debido al grosor del jersey mas la prenda de abrigo que visten todos los tibetanos ellos se quedaron un poco escandalizados, pero se quitaron la ropa.

Harrer recibió contestación de su hijo Rolph, de la carta que le habia enviado, diciéndole que él era su padre y que estaba viviendo en el Tíbet, era muy corta, Rolph se dirigira a él como Señor Heinrich Harrer y le decía que él no era su padre, firmado por Rolph y un apellido que no era Harrer y con seguridad seria del actual marido de su ex esposa. aquella noche se queria morir, hasta tomo unas cuantas copas. ya medio dormido en su evasión de alcohol, lo despertó un tibetano llamándole “honorable Heinrich Harrer” carta para usted, él le contesto que el Honorable Heinrich Harrer ya habia tenido suficientes cartas por hoy, el mensajero le dijo que la carta era de la madre de su Santidad el Dalai Lama.

La madre lo recibió en un atrio y bajo un toldo, le pregunto si conocía los protocolos a seguir estando en la presencia del Dalai Lama la madre instruyo a Harrer de las reglas del protocolo estando en la presencia del Dalai Lama, uno de los principales preceptos era jamás mirarlo a sus ojos, no darle nunca la espalda, no hablar nunca antes de él, siempre se dirigiría a él como Su Santidad permanecer siempre con la cabeza inclinada y mantener las manos juntas en señal de oración y obediencia, siempre estar de pie, y si estaba sentado tendría que sentarse por debajo de él, jamás debía tocarlo, él era el “océano de sabiduría” y la reencarnación mortal de Avalokistesvara el bodhisattva de la compasión.

He sido muy minucioso en mi relato, por lo tanto se ha alargado lo suficiente como para no omitir detalles importantes. Se podría decir que lo mejor del libro justo empieza a partir de que Harrer y el joven Dalai se conocen.

Nota: La tercera parte de  este articulo sera publicada en dos días.