La meditación es la práctica con la cual hay una observación constante de la mente. Implica establecer una hora regular y un lugar determinado para el propósito específico de descubrir ese pozo infinito de sabiduría que yace en nuestro ser.” 

“Los objetos exteriores fracasan en hacernos felices. Uno puede obtener nuevas posesiones, un cargo con mayor responsabilidad y una casa en otro país, pero la mente siempre será la misma.

 El contento se deriva de la aproximación y la actitud hacia el mundo externo, no de los objetos en sí. Cada persona pasa por momentos más fáciles y más difíciles en su vida. Cuando los obstáculos de la vida se confrontan de manera serena, se vive más feliz.

El reto es, por lo tanto, obtener control del mundo interno. La mente todo el tiempo está conversando consigo misma- reviviendo eventos pasados, organizándolos en un mejor drama, planeando el futuro, discutiendo los pros y los contras de esto y aquello. Si metódicamente desaceleramos su parloteo continuo, el diálogo interno, y si nos enfocamos en objetos positivos, es posible comenzar a entender la mecánica de la mente y tener una vida más efectiva”. (Swami Vishnudevananda)

“Sin la ayuda de la meditación, no puedes lograr conocimiento del Ser. Sin su ayuda, no puedes crecer hacia el estado de divinidad. Sin ella, no puedes liberarte de los obstáculos de la mente y lograr la inmortalidad.

 La meditación es el único camino real para alcanzar la libertad. Es una misteriosa escalera que va de la tierra al cielo, del error a la verdad, de la oscuridad a la luz, del dolor a la dicha, de la agitación a la paz duradera, de la ignorancia al conocimiento. De la mortalidad a la inmortalidad”. (Swami Sivananda)

 “La meditación no es jamás el control del cuerpo. No hay división real entre el organismo y la mente. El cerebro, el sistema nervioso y aquello que llamamos mente son uno, indivisibles. Es el acto natural de meditar lo que trae el movimiento armonioso del todo. Dividir el cuerpo de la mente y controlar el cuerpo con decisiones intelectuales es generar una contradicción, de la cual surgen varias formas de lucha, conflicto y resistencia.

Cada decisión de controlar tan sólo genera resistencia, incluso la determinación de la atención. La meditación es entender la división que ocasiona la decisión. La libertad no es el acto de decidir sino el acto de percibir. El ver es el hacer. No es la determinación de ver y luego de actuar. Después de todo, la voluntad es deseo con todas sus contradicciones. Cuando uno desea asume autoridad sobre otro, ese deseo se vuelve voluntad. En esto, hay una división inevitable. Y la meditación es la comprensión del deseo, no la superación de un deseo por otro”. (Jiddu Krishnamurti)

“La meditación es la ciencia de la realización de Dios. Es la ciencia más práctica del mundo. La mayoría de las personas querrían meditar si entendieran su valor y experimentaran sus beneficios.

El fin último de la meditación es lograr la conciencia de Dios, y de la unidad eterna del alma con él. ¿Qué logro podría ser más útil y lleno de propósito que emplear las limitadas facultades humanas para la omnipresencia y omnipotencia del creador? La realización otorga al meditador la dicha de la paz, el amor, el poder y la sabiduría”. (Sri Sri Paramahansa Yogananda)

“Cuando te vuelcas hacia adentro, la meditación ha comenzado. La meditación es la capacidad de estar dichosamente solo, la capacidad de ser feliz contigo mismo, la capacidad de hacerte compañía a ti mismo. Meditación es estar contigo. No hay necesidad de el otro en meditación. La alegría de la soledad, no la desdicha de la soledad, es la meditación.

“Lo que se entiende por meditación en el Oriente no es lo mismo que en Occidente.

En Occidente, la meditación quiere decir contemplación: meditar sobre dios, meditar sobre la verdad, meditar sobre el amor. La meditación en Oriente tiene un significado totalmente diferente. Quiere decir que no hay objeto en la mente, no hay contenido en la mente; no es meditar sobre algo, sino dejarlo todo; neti, neti, ni esto ni aquello. La meditación es vaciarte de contenido. Cuando no hay pensamientos moviéndose en ti, hay quietud. Esa quietud es meditación. Ni siquiera una onda surge en la laguna de tu conciencia; esa laguna silenciosa es meditación”. (Osho)

“Esta forma de meditación (la auto-observación) lleva a otra, al vacío de nuestra mente de todo el pensamiento para dejarlo como un espacio blanco puro en el cual el conocimiento divino puede venir e imprimirse, sin ser agitado por el pensamiento inferior de la mente humana ordinaria y con la claridad de la escritura en tiza blanca sobre un tablero negro. Encontrarás que la Gita habla de este rechazo de todo pensamiento como uno de los métodos del yoga e incluso el método que parece preferir. Esta puede ser llamada la “meditación de la liberación” porque libera la mente de la esclavitud del proceso mecánico del pensamiento y le permite pensar o no pensar, como desee y cuando desee, o elegir sus propios pensamientos o ir más allá del pensamiento hacia la percepción pura de la Verdad llamada en nuestra filosofía Vijnana”. (Sri Aurobindo)