Curar las emociones para su bienestar físico y espiritual

Salir de la depresión y el pesimismo

Las emociones pueden traicionarnos. Es parte de la naturaleza humana. Pero aprender a identificar y manejar nuestras emociones es fundamental para nuestro crecimiento personal y espiritual.

Sin embargo, curar las emociones no es algo simple pues la tendencia humana siempre será manejarlas de determinada manera y acorde a nuestros recursos y posibilidades, lo cual no siempre resulta en un manejo adecuado.

¿ Cómo curar nuestras emociones entonces de manera que podamos seguir nuestro camino y lograr nuestro propósito superior ?

Psicológicamente, tendemos a manejar las emociones fuertes con negación (nada está pasando, no es tan grave, todo pasa por alguna razón), represión (resistencia a lo que sentimos, opresión de la emoción) o drama (todo me sale mal, todo es un desastre, ¿por qué yo?)

Aunque estos mecanismos de defensa son normales y muchas veces necesarios, frecuentemente se interponen en el camino de nuestro avance y aprendizaje pues no nos dejan estar en contacto con nosotros mismos y con la lección detrás de cada ocurrencia.

Curar nuestras emociones

En algunos casos, es necesario pedir ayuda y apoyo para aprender a manejar las emociones de manera sana y balanceada.

Si sus emociones están interfiriendo con sus relaciones y funciones cotidianas, es momento de pedir ayuda.

Igualmente, es importante tener en cuenta los siguientes puntos a la hora de querer curar las emociones:

No niegue. No niegue sus emociones negativas pues tarde o temprano le harán daño.

No caiga en un positivismo o espiritualidad falsa en la que todo tiene que ser color de rosa todo el tiempo. Acepte sus emociones aunque no sean placenteras.

No se sienta culpable. Las emociones son algo humano y natural, incluso las más explosivas y negativas. Para curar las emociones negativas empiece por aceptarlas y respetarlas sin juzgarse ni culparse a sí mismo.

Las emociones negativas no lo convierten en alguien “malo” o poco espiritual. Son parte de nuestra experiencia de aprendizaje. El truco está en no dejar que nos afecten de determinada manera que nos alejen de una vida sana y espiritual, sino que al contrario nos enseñen los secretos más ocultos de nuestra alma.

Aprenda de sus emociones. En vez de reprocharse, ignorarse o sentirse culpable por lo que siente, aproveche la oportunidad de aprender y entenderse a sí mismo. Podemos aprender tanto de las emociones positivas como de las negativas. Observe sus emociones y lo que las produce y déjelas fluir. Reflexione sobre estas emociones sin culpa ni juicio – qué las produce? cuándo fue la primera vez que esta emoción lo afectó? Cómo puede replantearse la situación la próxima vez sin dejar que la emoción tome control? Qué medidas específicas puede tomar para alejarse de las emociones que le hacen daño?

Sea proactivo. Aprenda a reconocer las emociones antes de que sucedan. Las emociones son reacciones y por ende, al reconocer lo que nos afecta de una u otra manera podemos manejarlas. En muchas ocasiones nuestras emociones no son directamente resultado de los eventos que vivimos, sino condicionamientos y asociaciones. Si logramos entender por qué reaccionamos de determinada manera, podremos identificar los momentos o eventos que conllevan dichas emociones y lograremos parar el proceso emotivo a tiempo o al menos acortarlo.

No alimente sus emociones negativas. Como ya hemos dicho, las emociones negativas son naturales y necesarias. Sin embargo, una vez sentidas, es importante no colgarse de ellas. Hay que dejarlas ir y ese es el secreto más importante al momento de curar sus emociones. No se aferre a sus emociones y no las provoque usted mismo. Muchas veces lo que nos produjo esas emociones no está presente, pero nos empeñamos en recordarlo y traerlo a colación, reproduciendo una emoción que no es necesaria ni sana. Practique el perdón y solucione asuntos pendientes de manera que la emoción negativa ya no sea necesaria. Con el tiempo verá que incluso si las situaciones se repiten, las emociones se mantendrán en control sin necesidad de reprimirlas.

Vía: nuevaera