Archive: 25 marzo, 2017
El Karma no es la venganza del universo, es el …..

El Karma no es la venganza del universo, es el …..

0 Enseñanzas de Buddha ..-

¿ Qué te puede ayudar a cambiar tu vida para bien y deshacerte de lo que sobra ? Buda Gautama fue un maestro espiritual y el fundador del budismo en la India antigua. Sus enseñanzas fueron recopiladas y plasmadas por sus discipulos. Te proponemos prestar atención a estas enseñanzas que, aunque no te obligan a nada, pueden

Ver Mas

Además de las variables biológicas que posibilitan o dificultan la realización de un transplante, existen otros aspectos que intervienen en la problemática de la donación de órganos. ¿Por qué la gente dona? ¿Y por qué no lo hace? La ablación de los órganos no sólo se realiza sobre los llamados "donantes cadavéricos", es decir, quienes han muerto y han expresado voluntariamente su deseo de donación, sino también sobre donantes vivos. Por supuesto, se trata de órganos cuya presencia no resulta indispensable para vivir o que pueden reproducirse dentro del mismo cuerpo: riñón, hígado y médula ósea. Aún así, existe un gran defasaje entre la oferta y la demanda de órganos donados. En nuestro país, de acuerdo con informes del INCUCAI del año 2005, son 6 mil los pacientes que esperan ser transplantados. Y sólo un 30% de ellos llegan con vida a recibir el órgano necesario. "De todas maneras, esta diferencia es pareja tanto en la Argentina como en el resto del mundo, porque no se relaciona con una problemática nacional, sino con la dificultad de la gente de aceptar, en primer lugar, la propia muerte", indica Silvia Natenson, doctora en Psicología, docente de la Universidad de Palermo (UP) y autora de la tesis doctoral "Características psicológicas intervinientes en el acto de la donación de órganos entre vivos. Aspectos psicológicos de los donantes vivos de riñón". La muerte como limitación La aceptación de la muerte, entonces, resulta una de las razones fundamentales a la hora de explicar la escasez de donantes. "No es fácil enfrentarse a lo que significa la finitud de la vida. El psicoanálisis explica que al hombre le cuesta aceptar la muerte porque nunca murió, entonces, no hay representación de la muerte. No se puede aprender a morir", explica la especialista. De hecho, según una encuesta realizada en 2005 por la Universidad del Salvador (USAL), un 70% de los jóvenes entre 18 y 25 estaría dispuesto a donar, pero sólo el 19% está registrado como donante. Es decir, existe un claro abismo entre la intención y la acción relacionado con la aceptación de la finitud de la vida. A su vez, el desconocimiento también se relaciona con la negativa a donar. "En principio, la gente no sabe a dónde tiene que ir a donar y desconfía de las instituciones que se ocupan de la procuración de órganos", sostiene Natenson. Constituye un sentimiento común el miedo a que dejen morir antes a quien dona los órganos o que se quiten cuando la persona está aún viva. "Para poder ablacionar los órganos la persona debe tener muerte cerebral. El problema es que se cree que si el corazón late -funcionando con un respirador-, el cuerpo está caliente porque hay circulación de sangre por medio mecánicos, la persona todavía está viva", apunta Natenson. Y justamente, la muerte cerebral indica el momento para ablacionar los órganos. "No es cuando el corazón deja de latir y el cuerpo se enfría, sino cuando después de dos encefalogramas planos se ve que no hay actividad cerebral. Sólo en ese momento se puede proceder a la ablación de los órganos. Por eso, hay negación por parte de la familia, no sólo del propio donante, porque la familia piensa que esa persona no va a morir", advierte. La donación, entonces por sus implicancias, debe constituir un acto de libertad realizado a conciencia. Sin embargo, a partir de la ley del donante presunto, toda persona que no indique lo contrario se convierte inmediatamente en donante. Para Natenson esta norma resulta un atropello a la libertad. "Estoy de acuerdo con una donación deliberada, no compulsiva. Si yo tengo derecho sobre mi cuerpo, ¿por qué tengo que ir a decir que no lo usen? Lo que puedo decir es que sí", reflexiona. Donación en vida En el caso de los donantes vivos, el transplante requiere de un abordaje psicológico tanto para quien ofrece el órgano como para quien lo recibe. La tesis doctoral de Natenson analiza las razones por las que una persona viva decide ponerse exponer su salud no sólo en cuanto a la intervención quirúrgica, sino también respecto de los riesgos que puede padecer en el futuro. "Un donante cadavérico dona lo que no va a necesitar porque no vive más, mientras que quien dona en vida saca una parte de su ser que tenía sentido en su propio organismo". A través de un trabajo exploratorio, Natenson descubrió que un 91,7% de los donantes vivos decide donar voluntariamente por amor. Un 66,7% lo hizo por amor a sí mismo y un 58,3% se siente mejor persona luego de haber donado, mientras que un 50% donó por altruismo. "Un aspecto interesante de quienes son donantes es su forma de definir la acción, en las entrevistas se repitió mucho la frase ?le di segunda vida?, como si se pudiera vida más de una sola vez", comenta la especialista. Por último, la docente señala: "La donación entre vivos es un acto de amor a través del cual, el donante, procura dar vida al familiar enfermo, pero también, restablecer el equilibrio familiar y del propio psiquismo, dado que en la familia cuando no se obtiene el órgano cadavérico, se movilizan ansiedades y fantasías respecto de la muerte".

Además de las variables biológicas que posibilitan o dificultan la realización de un transplante, existen otros aspectos que intervienen en la problemática de la donación de órganos. ¿Por qué la gente dona? ¿Y por qué no lo hace? La ablación

Ver Mas

Tenemos que aprender a .................