Archive: 23 julio, 2017
La felicidad común ..-

Algunas personas han calificado al budismo como una religión negativa que identifica todo lo que experimentamos como sufrimiento y no reconoce felicidad en absoluto. Esta, sin embargo, es una visión mal informada. Es cierto que el budismo habla sobre nuestra

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Sexo, diversión y variedad ¿Y qué hay con la diversión? El sexo también es divertido y algo bello para ambas personas. Adicionalmente, para quedarnos con la analogía de la comida y el hambre, yo no quiero vivir tan sólo de pan y agua todos los días. Así que trato de prepararme una rica comida a veces o salir a comer fuera de vez en cuando, para hacerlo más interesante al incluir algo diferente. ¿No es una actitud razonable para mantenernos sanos y satisfechos? De tu pregunta se derivan dos puntos, el primero es que el sexo es divertido. Sí, el sexo puede ser divertido. El problema viene cuando idealizamos al sexo e imaginamos que es la solución perfecta para hacernos felices. Lo que causaría el menor de los problemas aquí, sería disfrutar el sexo por lo que es, y no convertirlo en algo más grande de lo que es. Seguro que es divertido, pero no es la felicidad ideal y duradera. El comer es placentero y divertido, pero unas horas después de haber comido, volvemos a tener hambre. Lo mismo nos pasa con las relaciones sexuales. El segundo punto se refiere a la analogía de que sería fastidioso el sólo comer pan y agua todo el tiempo, así que algunas veces es natural querer algo más interesante. El pensar de esta manera sobre el sexo nos dice mucho de la relación sexual que tenemos con nuestra pareja. Si tal relación nos parece como comer sólo agua y pan, entonces hay algo que no funciona bien nuestra relación. El optar por formas sexuales exóticas, como el cocinar una rica comida, o el tener relaciones sexuales con alguien más para variar, como el salir a comer fuera de casa, no resolverá el problema, quizá lo hará más grave. Hice mención a este ejemplo sólo por la analogía utilizada del hambre por alimento con el hambre sexual. Está bien y es bello comer pan y agua, pero no todos los días si es que queremos mantener la diversión viva. Esto despierta un punto muy interesante: ¿qué es diversión? La diversión es algo muy difícil de definir. ¿Le gustaría a alguien dar una definición de diversión? Sólo por darles un ejemplo, recuerdo una ocasión en que estaba con mi maestro Serkong Rimpoché en Holanda. Estábamos hospedados con unas personas muy ricas que tenían un gran yate en un lago extremadamente pequeño, un día nos llevaron a pasear en él. Se sentía como si estuviéramos navegando en una tina de baño, lo único que podíamos hacer era dar vueltas en círculo alrededor del laguito detrás de una fila de otros cincuenta barcos que hacían lo mismo. El comentario que Serkong Rimpoché me hizo en tibetano sobre este evento fue: “¿Es esto lo que ellos consideran diversión?”. Así que ¿qué es “diversión”? ¿Es divertido subirse a una montaña rusa que nos asusta y nos marea? ¿es eso realmente la felicidad? Insatisfacción y aburrimiento De cualquier manera, regresemos al punto sobre sexualidad y cómo hacerla más interesante. Esto nos lleva a la discusión de qué es el aburrimiento y por qué surge. Creo que el aburrimiento surge del tener demasiadas opciones disponibles y por lo tanto la expectativa de la variedad. La cultura occidental moderna nos enseña desde niños a esperar la variedad. A un niño de esta cultura siempre se le pregunta: “¿Qué quieres?, ¿qué te quieres poner hoy?, ¿qué quieres comer hoy?”. A los niños occidentales desde muy temprana edad se les enseña a elegir entre una gran variedad de posibilidades. Naturalmente el niño espera que dicha variedad de elección esté siempre disponible. Por ejemplo, consideremos los supermercados occidentales y la cantidad de canales de televisión. En ellos hay cientos de alternativas. Con base en las expectativas de encontrar algo interesante entre tal variedad de opciones disponibles, muy pronto surge el aburrimiento, ya que nunca estamos satisfechos con lo que tenemos. Siempre estamos esperando que algo nuevo o diferente sea más interesante o delicioso. Esta expectativa de variedad y el aburrimiento que a menudo la acompaña, parecen transferirse a nuestras actitudes occidentales modernas hacia la sexualidad. Como occidentales modernos, parece gustarnos la variedad en nuestra sexualidad, ya que tendemos a aburrirnos con lo mismo todo el tiempo. Esa variedad podría darse en términos de diferentes posturas con nuestra pareja o en términos de buscar parejas diferentes. Así que necesitamos pensar sobre el papel del aburrimiento en nuestra búsqueda de tener mayor diversión con el sexo. Necesitamos pensar en qué es interesante y en qué ya no es interesante, asimismo, en cuáles son los límites y por qué. En cuanto a cómo nosotros, los occidentales modernos, podemos manejar nuestras expectativas adquiridas y la necesidad de tener una mayor variedad creo que, tal como lo comentamos anteriormente, el contar con un repertorio sexual con nuestra pareja establecida puede ser la solución, más que tener aventuras sexuales con otros. Si acordamos cierto régimen sexual con nuestra pareja, no sólo en términos de una sola postura, sino que contenga un repertorio de varias, entonces, eso nos dará un poco de variedad. Lo que causa problemas aún al tener esta variedad de posturas con nuestra pareja es el estar constantemente en la búsqueda por la manera perfecta y novedosa de hacer el amor. Dicha búsqueda está basada en la insatisfacción y frustración constante, así que no disfrutamos lo que tenemos. Esta actitud es la alborotadora. No creo que podamos decir que hacer el amor adoptando diferentes posturas con nuestra pareja sea inherentemente destructivo y que madurará en infelicidad y sufrimiento. El problema es la actitud de aburrimiento e insatisfacción y la búsqueda eterna por algo más interesante y divertido. Esto aplica también si pensamos en probar algo diferente y más divertido con otra pareja, aunque sea de vez en cuando para luego regresar a nuestra dieta sexual acostumbrada. ¿Podría ahondar un poco más en el tema de la insatisfacción? La insatisfacción y las expectativas están muy ligadas. Surgen de proyectar y aferrarse a algo que no existe. En este caso lo que proyectamos es la pareja ideal perfecta. El príncipe azul que llegará montando un caballo blanco y que será perfecto. Haremos el amor, se escucharán trompetas y se verán fuegos artificiales en el cielo y habremos ganado la lotería. Esta es una total fantasía que nunca va a suceder. Así que la insatisfacción proviene de creer en el mito, en el cuento de hadas de que el príncipe azul o la princesa caramelo nos esperan y de que existe el orgasmo ganador del premio gordo.

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