La tradición cuenta que Ganesha era originalmente un niño que cuidaba la entrada a la habitación de su madre, la diosa Parvati, que lo había creado con sus propias manos para que la protegiera en la ausencia de su consorte. Cuando éste, el fiero dios Shiva, volvió de uno de sus retiros de meditación, encontró al desconocido niño impidiéndole entrar a su propia casa, tal era su obediencia para con las palabras de su madre. Debido a su temperamento, Shiva cortó la cabeza de su hijo, sin saber que lo era.

Cuando Parvati se enteró, amenazó a su esposo con una separación con consecuencias cósmicas si no volvía a la vida a Ganesha. El apesadumbrado Shiva salió a la selva decidido a traer la cabeza del primer ser viviente que se le cruzara…¡

Sí, a la sazón este ser fue un elefante, pero no uno común y silvestre, sino un elefante santo; que es uno de los tantos animales que en la India son adorados (más allá de las famosas vacas).

Fue así entonces, que el niño obtuvo una nueva cabeza y la relación entre los dioses perduró para el bien de la armonía universal.

Debido a esta historia, en las casas hindúes se puede encontrar una estatua de Ganesha sobre las puertas, para que proteja la entrada de las energías negativas.

La popularidad de Ganesha tiene más razones, ya que es considerado el destructor de los obstáculos y las dificultades. Por ello, ante el comienzo de cualquier tarea (sea la construcción de una casa, la jornada diaria, o una boda), es aconsejable orarle al Señor Ganesha para asegurar el éxito de la empresa.

Es debido a esto que también es considerado el protector de los viajeros, y muy especialmente de los estudiantes.

Sobre esto, Swami Premananda dice: “Los niños principalmente pueden relacionarse con la forma amorosa, amigable y poco agraciada del Señor Ganesha. Él es el Señor del conocimiento y de todas las artes. Puede guiar a los estudiantes hacia una vida culta que también involucre la espiritualidad”.

Así, en lugar de un osito Teddy, los niños de la India tienen la posibilidad de crear una relación con este niño barrigón con cabeza de elefante.

Sin Colmillo

Hablando de su apariencia, a pesar de las diferentes manifestaciones que puede tener Ganesha a lo largo y ancho de la India, es generalmente representado con uno de sus colmillos partido, lo cual se dice fue un acto de auto-sacrificio.

Como suele suceder en la mitología, hay al menos dos explicaciones para esto:

La primera dice que lo hizo para escribir, utilizando el colmillo como bolígrafo, el Mahabharata, el gran poema épico de la India, que es de hecho la epopeya más larga del mundo. Se dice que el Mahabharata fue dictado por el anciano sabio Vyasa a Ganesha, ya que ningún ser humano normal hubiera podido escribirlo.

La segunda versión cuenta que había un demonio llamado Kaiamuhan, al que los dioses habían bendecido con la inmortalidad, merced a sus penitencias. Cuando el demonio obtuvo esa bendición no respetó a nadie y comenzó a herir a los dioses y a otros seres.

Para humillarlos el demonio les ordenaba que se pusieran de pie ante él y que golpearan sus frentes con las manos cruzadas (es decir, entrelazando los nudillos de los dedos). También les obligaba a sentarse y levantarse mientras tiraban de sus orejas con brazos cruzados.

Como estaba causando tantos problemas, los dioses fueron a quejarse al Señor Ganesha. Él les prometió que destruiría a Kaiamuhan, y entonces fue a enfrentarse con el demonio. Kaiamuhan sacó su arco y su flechas, pero Ganesha destruyó las flechas arrojando una de las armas que sostiene en una de sus manos y así inmovilizó a todo el ejercito del demonio. Esto hizo que Kaiamuhan montara en cólera y entonces utilizó contra Ganesha todas las armas que tenía y que había obtenido en virtud de sus penitencias. Pero en lugar de dañar a Ganesha, las armas giraban entorno a él y caían al suelo inofensivamente.

No sé si tienen presente la película Matrix, cuando Neo (Keanu Reeves, digamos) detiene la balacera solamente con levantar la mano. Pues bien, aunque yo no estuve en la batalla de Ganesha con el demonio, me imagino algo parecido, sin efectos especiales por supuesto.

Acto seguido, Ghanesa rompió uno de sus colmillos y lo lanzó contra el demonio, que se desvaneció ante el impacto de esta poderosa arma. Pero como había obtenido la bendición de la inmortalidad no murió, sino que se convirtió en una enorme rata. Así, Ganesha se sentó sobre esta gran rata y la adoptó como su vehículo.

A este respecto, la mayoría de los deidades hindúes tienen un vehículo, que por un lado es el medio en que se trasladan pero por otro lado tiene un simbolismo espiritual. Por ende, es totalmente normal ver ilustraciones o estatuas de Ganesha montando sobre la rata; lo cual es un poco insólito, sobre todo por la diferencia de tamaño. Sin embargo, los artistas se las arreglan con imaginación, a la vez que achican un poco al elefante y agrandan la rata.

De todos modos, el significado espiritual de la rata es que representa a los deseos mundanos, los cuales Ganesha es capaz de gobernar a su antojo.

Es así como desde la victoria sobre el demonio, y como forma de agradecimiento, cuando la gente veía a Ganesha empezaba a hacer los mismos gestos que el demonio les había obligaba a hacer a ellos para ridiculizarlos. De esta forma, esos gestos se convirtieron en una forma de rendirle culto a Ganesha, una forma que se mantiene hasta hoy.

Es parte de la tradición y se puede ver en todo templo donde haya una imagen de Ganesha. Yo mismo lo hago constantemente, y casi me olvido que visto de afuera puede parecer un gesto algo ridículo.