El afecto es una expresión de cariño, de amor, de amistad…, con la que demostramos que alguien nos importa, que hay una vinculación, que la relación entre dos personas o un grupo es un acto mucho más importante que algo social. Debemos pensar que para nuestra especie, las demostraciones de afecto son muy importantes. El ser humano, como cualquier otra especie animal, tiene una serie de necesidades que no sólo se centra en el comer, dormir, etc. Como ser social que es, necesita la integración de un grupo, el que sea y, dentro de este, necesita una serie de expresiones afectivas para sentirse vinculado al mismo.

Desde el punto de vista personal, lo mismo. Cada uno de nosotros buscamos relaciones personales adecuadas a nuestra manera de ser, a nuestra manera de entender el mundo y la realidad que cada día vivimos y, al mismo tiempo, necesitamos expresiones de cariño, de amor y, por supuesto, de afecto. Esto no implica una intimidad importante con la persona o con el grupo. A lo que se refiere es que hay una vinculación afectiva en ciertos aspectos de nuestra vida y una demostración de que esa persona o personas significan algo para nosotros y, dentro de los parámetros, su presencia en nuestras vidas es importante. Obviamente, también podemos sentir afecto en otros aspectos, como puede ser la familia, personas que conozcamos, no de manera habitual pero que sí responden a los estímulos necesarios personales para que tengamos esos sentimientos hacia ellas.

Esto demuestra que la afectividad se interpreta según cada persona. El afecto es un sentimiento individual y que cada uno elabora en función del lugar en el que vive, las relaciones personales ya sean económicas, familiares, de amistad, etc. y, por supuesto, influye la personalidad de una manera decisiva. Hemos de tener en cuenta que la afectividad no siempre tiene por qué ser igual para todo el mundo y no tiene por qué interpretarse la misma manera.

Para lo que uno puede ser una persona “fría”, para otra persona puede ser todo lo contrario. Es por ello que la afectividad tiene algo de subjetivo y que se valora desde un punto de vista íntimo e individual. Lo que sí está claro es que todas las personas, sean quienes sean y con la personalidad que tengan, necesita en algún momento del día, del año o en su vida, afecto.