Se conoce como afinidad a aquella proximidad, analogía o semejanza que un individuo comparte con otro u otros. Por ejemplo, cuando dos personas comparten gustos, pensamientos, ideologías y hasta caracteres se dice que esas dos personas son afines, es decir, mantienen una cierta afinidad entre sí.

Desde la creación del hombre, este ha ido organizándose en clanes, tribus, grupos sociales, entre otros y especialmente siempre lo ha hecho buscando aquellos pares con los cuales comparte motivaciones, gustos, entre otras cuestiones y alejándose de aquellos con los cuales no comparte nada y ni siquiera se identifica.

Será por esta característica intrínseca del hombre que podríamos denominar caprichosamente como de búsqueda de la afinidad, que una determinada persona se enrola en determinados grupos sociales y prefiere alejarse de otros que le imponen u ostentan consideraciones absolutamente contrarias respecto de las que se crió y aquellas que adquirió producto del crecimiento y la experiencia.

Pero la afinidad no solo se reduce a otras personas, sino que también puede ser que experimentemos afinidad por determinadas cosas u objetos. Por ejemplo, una persona que tiene afinidad con un color determinado y decide entonces pintar su casa o su espacio con ese color, porque de esa manera siente que ese lugar lo identifica y le pertenece aún más.

En tanto, la afinidad es una situación fácilmente detectable en cualquier entorno social, porque si bien en el caso de una reunión casi todos en algún momento interactúan con todos sin excepción, también es una realidad que aquellos que aún sin conocerse demasiado, empiezan, gracias a la charla, a coincidir en diversos aspectos, seguramente se los podrá ver en un costado de la reunión charlando animadamente sobre aquello que comparten. Y por el contrario, aquellos que no encuentran puntos en común, será inevitable verlos discutir por sus posiciones contrapuestas.

De esto se desprende que la afinidad, en un plano estrictamente social, es a lo que mayormente aspiramos los seres humanos en nuestras relaciones con los demás y aunque a veces con un amigo no compartamos o coincidamos en todas las ideas, siempre habrá algo, una actitud, gestos, que hacen que seamos afines con esa persona.

Estos conceptos más o menos “muy convencionales” son lo que entendemos por afinidad en el mundo occidental. En Asía siempre de cada cosa hay dos conceptos muy marcados y serían: el religioso, el filosofico.

La Afinidad humana esta considerada por los Gurús Tibetanos e Indios como casi un enemigo, y es claramente una manifestación del ego, entendemos de una manera inconsciente lo que es la afinidad y mecanicamente la aplicamos, si realmente tenemos muchas similitudes en el modo de pensar, reaccionar, en nuestro lenguaje de corporal, caracter, rapidamente nos hacemos amigos, incluso llegamos a pensar que estabamos predestinados a conocernos, pues somos algo así como “almas gemelas“, mientras que todo lo contrario, diferencias de criterio, maneras de pensar y de actuar casi opuestas a la nuestra nos produce un total rechazo.

De la afinidad nace muchas veces la amistad y solemos distanciarnos de gente que creiamos afín y hemos descubierto que tenemos grandes diferencias y que no somos tan afines como pensabamos cuando nos conocimos, si esto ocurre inmediatamente aquella relación se enfria y ponemos distancia. La Afinidad es una manifestación del EGO, pues le gusta encontrar gente que piense, haga y reaccione como nosotros, es una manera de auto afirmarnos, de vernos reflejados en otros y nos cae bien, por vemos a nosotros en él. no es que seamos muy amigos o nos caiga muy bien, la realidad es que lo valoramos pues es aquella persona en su manera de ser, una copia de nosotros, y esto lo valoramos pues es nuestro ego, quien esta detrás de estas valoraciones positivas que van dirigidas a nosotros mismos.

Mientras que en la filosofia budista o el enfoque no religioso de la AFINIDAD, recomendaria no ver las diferencias como elementos que nos separen, sino como complementos, ¿ para que hacerse amigos de alguien muy similar a nosotros ? mientras que: alguien distinto, nos puede aportar otros enfoques, nuevos o diferentes maneras de pensar que nos pueden complementar y lo más importante, es que no nos hemos dejado llevar por el mecanismo de poner distancia con los NO AFINES, sino que hemos tomado la decisión de relacionarnos y ya hemos vencido al mecanismo automatico de reaccionar sin haber intervenido nuestra voluntad, nos estamos relacionando con un no afín, por voluntad propia y precisamente por que no tiene puntos afines a los nuestros.

Esto sería también en cierto modo una manifestación de la “compasión” mirado desde el punto de vista religioso y por lo tanto la NO AFINIDAD sería una herramienta de trabajo que puede enseñarnos mucho, al igual como se cconsidera que el enemigo es el mejor maestro.

Se cuenta la historia de dos parlamentarios, uno liberal y el otro conservador, los conservadores gobernaban y los liberales estaban en la oposición, al llegar el fin de semana se iban juntos, se iban a pescar con sus esposas que se habían hecho muy amigas, solian ir a restaurantes lejanos a fin de comer algo que les agradara a ambas parejas, no discutian en lo más minimo, pero llegados al Parlamento, estaban enfrentadisimos, pues en realidad tenian maneras de pensar opuestas, pero lo destacable e importante es que sus maneras de pensar distintas se enfrentaban en la politica, pero no en sus relaciones personales, podian estar enfrentados pero esto no dañaba su amistd que nació de la No Afinidad.