Seguramente habrás tenido pereza en muchas ocasiones, y también es posible que no hayas encontrado la forma de vencerla y te hayas saboteado a ti mismo ¿te ha ocurrido? Hoy me gustaría hablarte sobre cómo superar la pereza y mejorar un poco más tu capacidad de conseguir objetivos valiosos…

La pereza tiene mucho que ver con la procrastinación , es decir, con querer dejar una tarea para luego. Todos los días tengo que combatir mi pereza, y seguramente tú también la tuya, no nos escapamos de ella. Siempre hay cosas que sabemos que nos cuesta hacer más que otras.

En realidad la pereza es algo natural, sin pereza no seríamos nosotros.

La diferencia es cuándo permites que la pereza entre en tu vida y cuánto de a menudo lo haces.

Por ejemplo, si tienes pereza para empezar un lunes de trabajo y permites que esta te gobierne, tienes un problema. Pero si tienes pereza un sábado por la tarde porque no sabes en qué posición ponerte en el sofá, quizás no sea tan problemático.

Normalmente me doy cuenta que las personas tienen pereza cuando:

  • No les motiva hacer algo especialmente.

  • No se sienten capaces de hacer algo.

  • Encuentran un montón de cosas por hacer antes que ponerse con lo que realmente importa.

CONSEJOS PARA SUPERAR LA PEREZA

1. Está alineado con tus objetivos a largo plazo

Lo primero que tienes que preguntarte si no te apetece hacer algo, es si hacer ese algo está alineado con tus objetivos en la vida. En ocasiones, descubrimos que algo no nos apetece nada, porque no tiene nada que ver con nosotros…. porque nos lo han impuesto…porque son las tareas de otros…

Aquí la clave consiste en conocerse bien a uno mismo/a, saber lo que quiere en la vida y dejarse guíar por ello. No hacer nada (o lo mínimo) que no esté alineado con tus valores y con tu forma de entender la vida. Parece interesante aprender a decir que no más a menudo.

 

2. Pregúntate ¿Luego será más fácil?

Uno de los trucos que yo utilizo para empezar a hacer algo es preguntarme eso mismo, ¿será más fácil de hacer luego? Si la respuesta es No, entonces me pongo a hacerlo en ese momento.

Un ejemplo banal: vuelves a casa después de un día duro de trabajo y sabes que tienes que limpiar el coche. Normalmente te saboteas a ti mismo/a diciendo “ya lo haré otro día”. Pero la gran pregunta no es esa, la gran pregunta es “¿Otro día será más fácil?”. Como la respuesta es que no, lo que toca es que inviertas 15 minutos en limpiar o llevar a limpiar tu coche.

3. No pienses

Lo peor que puedes hacer cuando algo te da pereza es pensar. ¿Por qué? porque si piensas vas a encontrar una o mil excusas para no hacer lo que tienes que hacer. A los que nos gusta hacer deporte en ayunas, nos ocurre a menudo. Si suena el despertador y te quedas en la cama pensando “¿Debería salir hoy a correr?” entonces lo más fácil es que encuentres cualquier justificación para no salir, “hoy estoy muy cansado”, “he dormido poco”, “hace frío”, “es de noche”… y otras tantas.

Al poner en funcionamiento tu cerebro racional empiezas a maquinar en contra de ti mismo/a y de tus deseos.

4. Déjalo todo preparado

Una de las formas de combatir la pereza que da empezar algo es preparar el terreno. Utilizando el ejemplo que decía antes, a los que nos gusta ir a correr en ayunas, lo mejor que podemos hacer es dejar todo el equipaje preparado para nada más despertar vestirnos y salir a estirar las piernas.

Por ejemplo:

  • Si te da pereza pintar tu trastero, ¿por qué no compras hoy la pintura?

  • Si te da pereza ir al banco a abrir ese plan de pensiones que tanta falta te hará, ¿por qué no les llamas y dices que irás mañana?

  • Si te da pereza perder peso, ¿por qué no coges todo los alimentos basura, empaquetados y altamente procesados, que hay en tu nevera o armarios y los sacas de tu casa? (patatas fritas, zumos comprados, galletas, golosinas, rebozados, margarina, dulces…)

5. Come mejor

La pereza la combaten mejor las personas que se sienten activas y con vitalidad que las que están en estado de letargo. Si quieres tener más proactividad para hacer cualquier tarea, invierte en cuidar tu cuerpo: come mejor y haz más deporte.

Nos alimentamos de dietas muy calóricas y sin embargo muy probres nutritivamente hablando. La clave está en cambiar el paradigma, en empezar a comer alimentos altamente nutritivos. Por ejemplo, cenar un bowl de ensalada de espinacas es de lo mejor que puedes hacer por ti, o tomar 10 almendras o nueces durante el día cuando sientas el gusanillo de tomar algo.

Evita todos los alimentos que han sido procesados, mezclados con químicos y sobretodo los que tienen grasas trans (hay muchos, aunque no lo creas). Empieza a quitar del medio todas las harinas que puedas, todo el azúcar y toma más verduras y fruta. Te sentirás mejor y más vital para hacer cualquier cosa. Inténtalo, y si en un mes no es así, prometo invitarte a una comida.

 

6. Haz ejercicio

Sí, lo sé, es un consejo muy básico, pero es el más cierto. La persona que no se mueve difícilmente podrá tener energía para hacer nada. No hace falta que te pegues una paliza en el gimnasio, que juegues a padlle, ni tan siquiera que vayas a correr… Haz una rutina de 20 minutos cada día. Se ha demostrado que con un poco de ejercicio cada día puedes mantener tu estado de forma estupendamente. Y mezclado con una alimentación sana, perder peso.

7. Crea un círculo virtuoso

Empieza a anotar puntos en la lista de victorias. Aquí lo importante es que empieces a creer más en ti mismo/a, y nada mejor que hacer pequeñas acciones que ya vayan en tu lista de cosas de las que has sido capaz. Anota tus pequeños logros, escribe lo que has hecho cada día por ti mismo y por el estilo de vida que quieres.

En definitiva, lo que quiero es que crees tu propio círculo virtuoso, que seas capaz de ver que puedes hacerlo ¿Qué te lo impide?