¿Te ha pasado pensar que conoces a una persona y un día darte cuenta que no te esperabas ese comportamiento de él o ella? Suele ocurrir en momentos en que pasas, por ejemplo, de ser compañeros de trabajo a amigos, y también viceversa, de amigos a compañeros de trabajo, o de amigos a pareja, o de pareja a marido y mujer o pareja a padres… pasa en algunas situaciones en que varía el equilibrio en que te encuentras con alguien y tienes la fantasía de que todo quedará como antes.

La realidad es que no suele quedarse todo igual. Y te puede sorprender la necesidad de volver a tener que ajustar vuestro equilibrio pero es la única forma de poder evolucionar en la vida.

¿Por qué ocurre?

Es un proceso normal de convivencia con otros seres humanos. En el momento en que cambiamos nuestra identidad cambian muchas otras variables con las que nos habíamos presentado previamente.

Vamos a empezar por el principio: ¿qué es la identidad? La identidad es quien crees que eres? Por ejemplo, soy un amigo, soy un compañero de trabajo, soy tu pareja, soy padre o madre… todo lo que puedas empezar por soy.

¿Y esto por qué es importante saberlo?

Según el famoso coach americano, Robert Dilts, nuestro cerebro organiza la información en niveles de pensamiento. Son como macro-organizadores dentro de los que se insertan otros más pequeños.

Uno de los macro-organizadores es nuestra identidad: es decir quién eres. Y este es muy potente porque va a determinar todos los demás.

Dentro de este contendor aparecen, como en el caso las muñecas rusas, otros que se ajustan al tamaño del primero.

¿Cuáles son los siguientes?

Otro nivel es el de tus valores y creencias. Aquello que das por cierto y aquello que crees correcto. Esta caja está dentro de la identidad.

Otro nivel es de tus habilidades. Caja que se encuentra a su vez dentro de las creencias y valores.

Otro más pequeño es el de tu comportamiento. Este lo encuentras dentro de las habilidades.

Y dentro de la caja de las habilidades está el más pequeño que es el del entorno.

¿Y esto qué quiere decir?

Que cada vez que tú cambias tu identidad, es decir, que por ejemplo, cambia tu identidad en relación a otra persona, pasas de amigo a compañero de trabajo o de pareja a padre, todas las demás cajas se van a ajustar a nueva identidad.

Al ajustarse, tu identidad, los valores y creencias serán los que te permiten ser quien sientes que eres, y tus habilidades y comportamiento se ajustará a esa nueva identidad.

Digamos que cuando eres amigo, lo eres en un determinado entorno, con un comportamiento y unas habilidades propias de lo que tú crees es un amigo.

Cuando eres profesional en ese determinado entorno tienes un comportamiento y unas habilidades alineadas con las creencias y valores que tienes como profesional.

Y así con todas tus identidades…

Por eso, cuando en un sistema en equilibrio entre dos personas se transforma la identidad de una de ellas o de los dos , no sirve tener la expectativa de que todo seguirá igual, hay que permitir que también se vayan a ajustando todos los demás niveles y volver a redescubriros casi como si fuerais personas nuevas que se encuentran, ya que habrán variado vuestras creencias y valores, vuestras habilidades y el comportamiento.

Y a los seres humanos nos cuestan mucho los cambios y por eso creamos problemas en estos procesos de reequilibrio, ahora una vez oí que con cariño, amor y una gran dosis de madurez todo se puede superar.